La Delegación de Correos en la ciudad de Santander, es uno de los mejores ejemplos del estilo regionalista montañés que caracterizó buena parte de la arquitectura cántabra de principios del siglo XX. Construido con grandes bloques de sillería, se trata de un edificio exento, de planta rectangular y con un gran hall central, entorno al cual se organizan las diferentes dependencias. Su fachada principal, flanqueada por dos torres poligonales, mira hacia la plaza de Alfonso XIII y los jardines de Pereda. Se levantó en los años 20 según los planos de los arquitectos Secundino Zuazo y Eugenio Fernández Quintanilla, y es una de las obras más típicas de las edificadas con anterioridad al incendio de 1941.

EDIFICIO DE CORREOS EN SANTANDE

Desde sus comienzos hasta nuestros días, varias han sido las sedes que ha ocupado el servicio de Correos, debido principalmente a la necesidad de ampliar y modernizar sus instalaciones con el aumento de la población. Situado en un principio en la calle Amós de Escalante, todavía popularmente conocida como “acera del Correo”, se traslada más adelante a la calle Rubio y, en 1911 a la Plaza de los Remedios.

EDIFICIO DE CORREOS EN SANTANDER

El 7 de noviembre de 1926 se inaugura el actual Palacio de Comunicaciones en la Avenida de Alfonso XIII, obra de los arquitectos Zuazo y Fernández Quintanilla, de estilo regionalista montañés, que constituye uno de los principales edificios monumentales de la ciudad, donde se prestan los servicios de correos y telegrafo. En el incendio de Santander de 1941 el edifcio de correos fue uno de los pocos que, estando situado plenamente en la zona afectada por el fuego, se salvó de la catástrofe sin verse deteriorado gravemente.

EDIFICIO DE CORREOS EN SANTANDER

Al mismo tiempo, en 1981, empezó a funcionar un nuevo edificio de tráfico en el Pabellón Postal de las estaciones de ferrocarril de RENFE, que junto con las sucursales urbanas de El Sardinero y Cuatro Caminos, han servido para descongestionar el edificio central, cuya restauración se produjo en la década de los 80.

Actualmente se quiere volver a trasladar, dejando el edificio libre.